insomnio.

Sigo luchando contra mi insomnio, es lunes ya, me acoste nuevamente, solo, en mi cama, mi cabeza no deja de pensar a millones de años luz, sobre todo, sobre nada, y todo junto a la vez.

Pienso en ella sin pensar ni recordarla, recuerdo a aquella amante celosa, sin recordar su rostro, solo su cuerpo que tantas veces apago mi sed, y sigo tratando de recordar el rostro de esa entrañable mujer que ame como a ninguna otra y que perdi sin saber a donde fue, que perdi sin saber por que.

Quiero recordarla solo a ella, y olvidar a las demas que llenaron mi vida en su asuencia, pero ya no son suficientes, quizas me estoy haciendo viejo, quizas sea mi corazon harto de vivir, tantas amantes, y ninguna que reconozca como verdadera.

Tantas que se llenaron de mi, de mi calor, de mi proteccion, y que al final, se marcharon sin mirar atras, sabindo que yo miraria a otro lado y no volverian a verme. Quizas eso sea el motivo de insomnio, o quizas sea la soledad, porque no me arrepiento de la sangre que derrame, la sangre que en justicia lleno mis manos.

Ni me arrepiento tampoco de haberlas amado a ellas, a mis amantes, porque las ame a cada una de ellas, a cada una como a ninguna otra, eso no me pueden reprochar jamas, y los saben, solo me arrepiento de no haber podido amarlas como a ella, ese recuerdo que sigue haciendo eco en mis recuerdos, en mi memoria, nunca pude amarlas como a ella.

Quizas ese sea mi remordimiento, lo que aprieta mi corazon en la noche queriendo detenerlo por completo, pero no puedes detener lo que no esta ahi.

Quisiera morir, para descanzar en paz, o simplemente, descansar, estoy tan cansado, tan solo, tan lejos de ella, que sigo luchando contra este maldito insomnio que me esta matando infinitamente lento.

Ya es lunes, y aun no puedo cerrar mis ojos, espero la luz del sol levantandose detras de la montaña que me sirve de referencia, y tengo que salir a trabajar otra vez, sin motivo, sin razon para seguir viviendo, sin poder morir, sin razon para seguir existiendo.

Mujer de motel.

No se por que escribo estas letras
a tanto tiempo de haberte conocido,
pues me duele aun la herida que me
hiciste en donde un día estuvo
mi corazón,

No eres mas que una mujer de motel,
y lo sigues siendo, regalando tu aroma
a quien te ofrezca algo de lo que buscas
día a día, vendiendo el calor de tu piel
a desconocidos y conocidos,

Cuando entraste en mi vida, no eras
la mujer de motel que ayer me confesaste
ser, eras una bella mujer mas que un día
necesito la protección de un
antiguo guerrero,

No sabes cuanto me dolió en el alma
saber que te convertiste en una
mujer de motel, de aventuras de placer torpe
en un trueque no tan discreto, en una vida
cada vez mas vacía,

No disfrute del calor de tu piel,
ni el aroma de tu cuerpo desnudo, pues
no acostumbro las mujeres de hotel, ni
las aventuras de una noche, aun cuando
fui tu amigo,

No se por que me dolió y sigo recordándote,
si no mereces de mi este tiempo, ya que sigues
siendo y siempre seras, una mujer de motel,
de placeres vanos y pasajeras,
de aventuras de una noche,

Eres una mujer de motel, de camas
pasajeras y aunque ahora estés
fuera de las calles, y tengas un solo
cliente, el pasado siempre te alcanzara,
no importa lo lejos que huyas,

pues eres y seguiras siendo,
una mujer de motel.

El dia que vine al mundo.

Hace unos días soñé nuevamente el día que vine al mundo -hacia muchos años que no lo recordaba- se supone que uno no recuerda ni debe recordar el día que nace, o viene al mundo, a este mundo en especial.

Pero yo lo recuerdo, fui puesto en el cuerpo furioso de un infante, nadie comprendía lo que gritaba, pregunte donde estaba, que hacia aquí, solo sabia que no debía estar aquí, y solicitaba una respuesta, quería que me dijeran la razón por la que había llegado, pero nadie parecía entender mi lenguaje.

Después envolvieron mi cuerpo en mantas que aprisionaban todo mi cuerpo, quería salir y sentí la ira en mi interior nuevamente, quería levantarme pero mi cuerpo no respondía, así que me ataban en mantos para mantenerme quieto, nadie comprendía que yo no pertenecía a este mundo.

Me canse demasiado pronto, y caí en profundo sueño, para después despertar y ver que alguien me movía, no podía distinguir nada, y cuando al fin pude ver, me di cuenta de que me llevaban a los brazos de una mujer que no conocía, me tomo, me apretó y decía cosas que no podía entender, volví a intentar escapar, y fue entonces que me libero, con el rostro abajo, al fin tuve algo de fuerza y levante mi cuerpo y mi cabeza, mirándola ¿quien eres tu? ¿que hago yo aquí? me preguntaba y quería que ella me entendiera, pero no fue así.

Nuevamente quise escapar, pero mi cuerpo seguía sin responder, volvieron a envolverme sin que pudiera moverme, intente nuevamente reclamar una respuesta, agua salia de mis ojos, y en un momento, no podía tampoco entender lo que decía, solo escuchaba gritos agudos, luego, al fin, una voz que entendía, me dijo que debía dejar de luchar.

Yo seguía preguntando que pasaba, y me dijo solamente que dejara de luchar, eres un infante en un mundo donde tendrás que aprender el lenguaje como criaturas inferiores, no luches, no podrás escapar hasta que cumplas tu condena, yo seguía sin entender, ¿cual condena? ¿por que?  ¿que hice? ¿puedo apelar?

¿No recuerdas nada? pregunto la voz, sin que pudiera yo ubicar quien era quien hablaba, y respondí, ¡No! no recuerdo de que se me acusa, ¿por que estoy aquí?

Solo puedo decirte esto, debes agradecer que no se te aniquilo y se te borro de la existencia, ahora, estas en el cuerpo de un infante humano, deberás aprender a comunicarte con ellos, ya no tienes la capacidad de aprender un lenguaje al instante, conservaras tu capacidad mental, pero se te pondrán limites, y es importante que entiendas que aquí no eres quien solías ser, aquí, seras inferior a quienes cuidaran de ti en tu infancia.

Una cosa importante, compartes la conciencia de el infante que ocupas, y es posible que quedes dormido hasta que su cerebro aprenda lo que debe aprender, después podrás usarlo, de otra manera la espera te parecerá eterna, pero es tu decisión.

Sin embargo, si algo le sucede a la conciencia de la criatura, deberás hacerte cargo de su cuerpo, y tendrás responsabilidad ante sus progenitores. Entiende que estas prisionero, olvidaras todo lo que sabes y lo que puedes hacer, pero siempre tendrás esa sensación de recordar algo mas, algo que podías hacer tan natural como respirar y que esta lejos de los humanos lograr.

Deberás por ti mismo saber por que estas aquí, y cual es tu condena, cual fue tu error y así encontraras poco a poco la salida.

Solo eso puedo decirte, así que tu decides, si seguir luchando sin objetivo alguno y sin lograr nada, o dormir hasta el día en que puedas llevar a cabo tu sentencia, y redimirte a ti mismo.

Desesperado, implore que no se fuera, pero no me escucho, así que unos días mas estuve tratando de entender, sin lograrlo, así que, decidí hacer caso a las palabras de aquella voz, dormir en aquel cuerpo, y dejarlo funcionar solo hasta que pudiera comunicarme con estos seres, sin embargo, cuando desperté, no recordaba nada, los cerebros de estas criaturas tienen serios defectos, y es difícil mantener todo ordenado.

Así que viví como viven los humanos, hasta que los sucesos empezaron a volverme loco, recordé mi nacimiento, pero cuando lo conté, nadie me creyó, ahí comprendí lo inferiores que son estos humanos, después, buscaba los lugares altos para sentirme bien, sentirme seguro, y la nostalgia me invadía en ocasiones, casi siempre en los días nublados.

Después empezaron los destellos en que recordaba como manipular la materia, tan sencillo y posible en estos cuerpos inferiores, pero tal como recordaba, al momento de querer realizarlo, mi mente se tornaba en blanco, solo me quedaba la sensación de saber que era lo que quería hacer y lo fácil que era, pero lo había olvidado por completo.

Mi frustración aumento exponencialmente, este mundo en verdad puede destruirte, y no comprendo aun como pueden ellos vivir así, sin darse cuenta de su existencia, sin comprender lo infinito del tiempo, sin comprender la eternidad, sin reconocerse en el espejo.

Aun recuerdo el día de mi nacimiento, pero no puedo recordar, la razón de mi condena, ni la razón de mi estancia en una prisión donde el hombre todo lo complica, donde la estupidez reina y todos prefieren seguir al enjambre a pensar por si mismos, y cuando quieren pensar por si mismos, solo demuestran mas estupidez.

Aun busco una respuesta en la profundidad de mi mente, aun busco la razón de mi encierro en este mundo olvidado y alejado de toda civilización.

Pero no lo recuerdo, solo recuerdo, el dia que vine a este mundo.

Por los caídos.

Por los caídos, los que con su sangre dejaron huella
De su paso en este mundo,
Por ellos escribiré en el aire un pensamiento,
Que se escuche en todos lados,

Por ellos que pelearon esta cruenta guerra a
Mi lado y que con su sangre marcaron el destino de
Esta batalla, su sangre quedó en mis manos ya sin fuerzas,

Reclamare su muerte, reclamare su prematura
Partida, en la guerra contra el tiempo he salido vencedor
En incontables encuentros, para mi desgracia,
Ellos se han marchado,

El destino los alcanzo en una emboscada
Que en la infinita eternidad se esconde
Esperando al cansado, no pudieron vencer ni al tiempo
Ni al destino,
El destino tan débil que se esconde tras las esquinas,

Por los caídos, es por ellos que seguiré  en la batalla,
En esta interminable guerra que agota mi alma,
Seguiré corriendo en embestida,

Seguiré firme contra el destino,
Engañándolo a mi conveniencia, correré por ellos,
Por los que en esta batalla en el campo quedaron,

Y seguiré hasta que su recuerdo no pueda sostenerme más,
Hasta que mi mano, impotente, suelte la espada,
Solo entonces,

Me uniré a los caídos.

Inevitable.

Una triste historia que me a llegado a lo profundo del alma, como las cosas pasan de una manera u otra, aqui se los dejo a ver que opinan.

Otra vez me equivoque.

Me equivoque nuevamente y sin darme
cuenta volví a cuidar el sendero de quien
no sabe corresponder a un alma sincera
que le entrego su calor,

en su egoísmo transparente me enrede y
volví a ser engañado por unos ojos que parecían
atardeceres en un mundo sin fronteras,
abrí mi alma a quien una vez traspaso mi corazón,

ella solo quería sentirse adorada, sentirse protegida
por alguien que vivía solo por ella, pero
sin entregar nada a cambio, siguiendo solo
su camino egoísta,

nunca quiso comprender lo que en mis
palabras susurraba, ni lo que el viento
trataba de traducir a sus oídos, atrapada
por voluntad propia,

quise librarla del mar sin ambiciones, de quien
solo ahoga la vida y destruye los sueños lamentándose
después en su innata mediocridad,
mas no quiso ser salvada,

nuevamente equivocado, nuevamente dando
en vano mis palabras, regalando sueños
a quien los deja como rocas en el camino,
solo quería mi  vida a cambio de nada,

ya no tirare mis palabras, ya no habrá lagrima alguna
para quien solo sabe recibir, volveré a levantar
el vuelo y dejare este lugar, volveré a las estrellas,
lugar que nunca debí dejar por un ser prisionero,

volare lejos, me vestiré con el fuego del sol y me
perderé en galaxias distantes, si he de encontrar
quien aprecie la sangre de mi corazón, será entonces
como esas aves que vuelan entre las estrellas y
van vestidas con soles eternos, de luz que jamás tocara
este planeta.

Hoy la soledad me asfixia.

8 de Agosto 2009

Hoy me costo trabajo levantarme por la mañana, me pesaba el cuerpo como si fuera de metal solido sobre una superficie magnética, el dolor de mi corazón se hizo mas agudo el día de hoy.

Ocultaba el dolor y la enorme soledad de mi vida en conversaciones matutinas con quienes viven conmigo, hablando trivialidades y sonriendo “naturalmente” para no levantar sospechas. Pero en momentos ha sido tan difícil esta hipocresía que casi siento quebrarme por dentro y a punto de revelar el dolor que llevo dentro.

Un día mas, me dije, un día mas, un minuto mas, para soportar esta asfixiante soledad y encontrar la manera de dejar todo atrás, aunque al menos esta mañana, no encuentro la solución.

Sin embargo me pregunto, ¿por que? ¿por que duele tanto su traición, si no la amaba como a las amantes que me rompieron el alma y el corazón? no entiendo la razón y sigo buscando una explicación lógica que me ayude a respirar, porque esta soledad hoy pesa como una maldición eterna y me aprieta para triturarme mientras me asfixia.

Siento ganas de gritar y liberar el llanto con fuerza para desahogar mi alma un poco, pero me ha sido imposible llorar, quizás, ya no queda llanto en mis ojos, quizás mi Dios se apiade de mi dolor y me este arrancando la humanidad para devolverme el corazon insensible con el que naci, y cubrira mi piel con aquella armadura que forge para no sentir mi piel desangrarse en las batallas.

Quizas es solo que no me queda fuerza alguna para seguir peleando y por eso no tengo siquiera fuerza para romper en llanto, quizas sea eso, tal vez, solo sea lo que me queda de corazon, lo que sigue sintiendo en lo profundo la tristeza de haber sido traicionado por alguien que me importaba mucho, y no supo valorar lo que en su mano entregue.

Me cuesta tanto seguir adelante y las drogas no están funcionando como esperaba para poder manejar esta situación, pero no se que otra cosa hacer, no se que mas probar ni a quien acudir en estos momentos de angustia y soledad, quizas solo necesite entablar una batalla para vengarme de aquel que me la arrebato, pero no hay a quien enfrentar, al menos no por ahora.

No quisiera tener que usar el poder que en mis manos fue dejado, para vengarme y asi aliviar mi alma, pero quizas no me quede otra opcion y tenga que dejar que los demonios que mantuve lejos de ella, se deleiten en su carne y el dolor que les causaran a ambos, porque se que desean vengarme, se que quieren hacerles daño, y aun no me decido a dejarlos pasar, pero tampoco me queda fuerza para detenerlos mas.

Quizas solo deba dejarlos ir y mostrarles su punto debil, donde mas daño podran hacer, porque se que el Dios del cielo le ha retirado tambien su bendicion, y ha alejado sus ojos de ella, y espera que yo cumpla mi encomienda; quizas pueda soportar una hora mas, quizas solo un dia mas.

Mañana quizas pueda llorar, sabiendo que mi venganza sera llevada acabo y sus vidas seran destrozadas sin misericordia alguna, tal vez, si puedo soportar una hora mas.

Sumido en la penumbra.

Agosto 6 de 2009.

Continuo con la bitácora que inicie el día 4 de agosto, ayer, no me quedo animo para nada, ese mismo día, había quedado de comer con alguien que empezaba a conocer, me costo trabajo volver a ser el hipócrita que ocultaba sus peores momentos del resto del mundo, casi no recordaba la fuerza y la energía que se requería para mostrar una sonrisa sincera y “espontanea” para que no supieran lo que estaba viviendo.

No tuve ánimos de trabajar, sentía unas ganas enormes de desahogarme, de llorar como llora la tormenta furiosa, pero fui incapaz, como incapaz fui hoy de llorar, y quería hacerlo, quería desahogar mi alma y limpiar al menos un poco mi apesadumbrado corazón, vomitar el exceso de veneno corrosivo que llevo en mi interior, que corre por mis venas.

Hoy un imbécil se atravesó a mi paso en el trafico, no tenia ánimos para discutir, pero el impertinente pelmazo se empeño en seguir insultando por un rose insignificante, “¿no eres de aquí, verdad?” me dijo, haciendo alusión a la zona que según él era de notable plusvalía, haciendo alusión a su nivel social, sin saber que esa zona fue un basurero, y las insignificantes casas demasiado incomodas.

Si, si vivo aquí, pero mas arriba -le dije, asiendo hincapié en el nivel social que esa área, mucho mas arriba que la suya representaba- sin embargo, por ser tan imbécil siguió pidiendo que me bajara del automóvil, cosa que no quería hacer, pero acercar la cara a mi ventanilla y querer ingresar me obligo a dejar sin rienda la ira que traía guardada por aquella mañana de martes de agosto, cuando aquella a quien crei mi amiga, quien tomo todo de mi, me informo que se había marchado.

Apreté el cuello de aquel pobre diablo, se sorprendió de la fuerza que tome, abrí la puerta y rompí su balance, tomando su cabeza de los cabellos, lo azote con fuerza a su propio vehículo, volví a asfixiarlo con mi mano y a amenazarlo con mi puño cerrado, se sorprendió ver en mi mirada la firme decisión de arrancarle la vida.

La próxima vez, no tendrás tanta suerte” le dije a la vez que lo azote nuevamente contra su automóvil y lo tire al piso, “lárgate y que no te vuelva a ver” le dije a la vez que le di la espalda, y subí a mi auto, nuevamente, me fui aun con ganas de haberle quitado la vida al pobre imbécil, pero luego recapacite en que el individuo no tenia culpa de lo que yo quería hacer.

Cuando volví a casa, comence a golpear las paredes, con fuerza, a patear el muro y la columna del marco de la puerta, esperando que el dolor me hiciera llorar, pero no sentí dolor, mis nudillos sangrantes manchaban la pared, y me detuve, me lave y limpie el desorden.

Nuevamente sentí el impulso de llorar al sentir la abrumadora tristeza de mi fracaso, la traición de alguien que me importaba tanto como para seguir viviendo para poder protegerla hasta mi ultimo aliento.

Pero no pude, no puedo, y el tiempo me impacienta, no tengo ánimos ni cabeza para trabajar, ni para pintar o ver a nadie mas.

Sigo esperando el tiempo de la catarsis para poder liberar mi alma del dolor, la tristeza y la ira.

Doloroso amanecer.

4 de agosto de 2009,

Hoy no fue un día de tantos, la semana pasada mi alma estuvo intranquila, angustiada, pero en mi mente había un mar de dudas, mi corazón no quería aceptarlo, o mejor dicho, no quería ver, y prefería dudar.

El teléfono me despertó de mi profundo sueño surrealista, que apenas recuerdo, demasiados clones, dolor y un escape apenas probable, sonó el teléfono nuevamente y el identificador de llamadas no reconocía el numero, por lo tanto, marco fuera de área.

Era ella, a quien vine una vez, aun herido de muerte, aun moribundo y con profundo dolor en el alma y en la mente, acudí en su ayuda, para consolarla, sin embargo, me mantuve a distancia para que no me tocara y abriera las heridas apenas cerradas una hora antes, pero le di los últimos vestigios de mi calor en una noche fría, su noche helada.

Le infundí la poca fuerza que me quedaba en mi cuerpo que se desmoronaba con mi respiración, no debí, lo se, no debí venir, pero ella me necesito, y como guerrero que soy, no pude faltar a mi juramento, aunque la vida se me acabara en ello.

Aun me duele a morir, y ella ni siquiera lo nota, no le importo, una vez que sus alas tuvieron fuerza para volar, se marcho sin decir adiós, se marcho sin mirar atrás, sin remordimientos ni dudas. Pero no fue suficiente haberme engañado, haciéndome creer que mi amistad le importo, martes 4 de agosto, otro doloroso día en la vida de un poeta guerrero que no puede morir.

“Te llame solo para decirte que me he marchado, hace días que partí y ahora vivo en otro país, quise decírtelo, pero lo olvide.”

Esta vez no se congelo mi sangre, solo sentí la saeta que atravesó mi alma precisamente a un centímetro de la ultima vez que casi acaban conmigo, y como aquella ocasión, el insoportable dolor de tener que sacarla de mi pecho atravesando mi corazón, antes que el veneno en mis venas quemara el poste dejando la punta en corazón.

Su voz, solo mostró un leve nerviosismo, no por que supiera lo que pasaría, sino que esperaba que nadie escuchara la conversación, su amante llegaría pronto, para ella fue solo un día mas, un “hola, ¡que tal!” un hasta pronto y nada mas.

No significo nada para ella, ni mi tiempo, ni el calor que le regale, ni el cariño que le mostré, mucho menos la amistad que como estúpido le di.

Ahora me despido para siempre de ella, la dejo en su feliz mundo de papel, me marcho lejos, sigo mi camino dejando negras gotas que queman el suelo a mi paso, un rastro que se confunde con simples marcas de un agijón.

Y es a mi a quien le duele esta maldita decepción, es a mi a quien hiere y infunde un insoportable y asfixiante dolor por haber dicho adiós para siempre.

¿Por que me duele a mi? si no soy yo quien traiciono y abandono a un amigo herido en el campo de batalla. ¿Sera la realidad que estoy viviendo? la que nadie puede ver, ¿sera acaso que ya no podre ser la barrera que impedía que los demonios llegaran a ella para devorarla y destrozar su vida?

¿Por que me duele a mi esta despedida, si mi alma esta muerta y mi corazon ya no existe?

Esta noche te recorde.

Hoy me acorde de ti, entre la melancolía de la vida y el cansancio de esta noche, mi mente te trajo a cuenta en mis pensamientos abrumados y congestionados en mi cabeza.

Me acorde de tu nombre y me dio tristeza recordarte y no saber que decirte, no poder estar contigo para conversar de todo y nada, como ayer, me dio tristeza no poder hablarte, no se por que.

Extraño aquellas largas conversaciones nocturnas que teníamos. Hecho de menos tener siempre algo bueno que contarte, algo que provoque tu risa, que te haga feliz y me haga sonreír al verte divertida solo de tonterías.

No se que mas hacer, no siento nada en mi corazón y no puedo, al menos por ahora, darte mas de mi persona para hacerte olvidar los malos momentos que viviste, pero acá hay severas cicatrices en mi piel, y no quiero verte, aunque me muera de ganas por estar contigo otra vez.

No quiero que veas en mi piel las cicatrices que dejaron batallas pasadas, derrotas sangrientas y dolorosas que quedaron impresas en mi piel y en mi alma cansada.

Quisiera escribirte palabras llenas de luz y colores brillantes que hagan saltar tu corazón de felicidad, pero no encuentro las emociones apropiadas para pintarte imágenes que te hagan feliz que te hagan soñar de alegría.

Esta noche me acorde de ti, y sentí miedo de estar perdiéndote nuevamente, de que pensaras que no quiero saber nada de ti, si tan solo supieras que no es así. Pero no quiero que veas la verdad, la realidad que he vivido y las heridas que aun me están drenando la vida.

Hoy me acorde de tu rostro, pero no se si en verdad podre reconocerte al verte nuevamente.