El dia que vine al mundo.

Hace unos días soñé nuevamente el día que vine al mundo -hacia muchos años que no lo recordaba- se supone que uno no recuerda ni debe recordar el día que nace, o viene al mundo, a este mundo en especial.

Pero yo lo recuerdo, fui puesto en el cuerpo furioso de un infante, nadie comprendía lo que gritaba, pregunte donde estaba, que hacia aquí, solo sabia que no debía estar aquí, y solicitaba una respuesta, quería que me dijeran la razón por la que había llegado, pero nadie parecía entender mi lenguaje.

Después envolvieron mi cuerpo en mantas que aprisionaban todo mi cuerpo, quería salir y sentí la ira en mi interior nuevamente, quería levantarme pero mi cuerpo no respondía, así que me ataban en mantos para mantenerme quieto, nadie comprendía que yo no pertenecía a este mundo.

Me canse demasiado pronto, y caí en profundo sueño, para después despertar y ver que alguien me movía, no podía distinguir nada, y cuando al fin pude ver, me di cuenta de que me llevaban a los brazos de una mujer que no conocía, me tomo, me apretó y decía cosas que no podía entender, volví a intentar escapar, y fue entonces que me libero, con el rostro abajo, al fin tuve algo de fuerza y levante mi cuerpo y mi cabeza, mirándola ¿quien eres tu? ¿que hago yo aquí? me preguntaba y quería que ella me entendiera, pero no fue así.

Nuevamente quise escapar, pero mi cuerpo seguía sin responder, volvieron a envolverme sin que pudiera moverme, intente nuevamente reclamar una respuesta, agua salia de mis ojos, y en un momento, no podía tampoco entender lo que decía, solo escuchaba gritos agudos, luego, al fin, una voz que entendía, me dijo que debía dejar de luchar.

Yo seguía preguntando que pasaba, y me dijo solamente que dejara de luchar, eres un infante en un mundo donde tendrás que aprender el lenguaje como criaturas inferiores, no luches, no podrás escapar hasta que cumplas tu condena, yo seguía sin entender, ¿cual condena? ¿por que?  ¿que hice? ¿puedo apelar?

¿No recuerdas nada? pregunto la voz, sin que pudiera yo ubicar quien era quien hablaba, y respondí, ¡No! no recuerdo de que se me acusa, ¿por que estoy aquí?

Solo puedo decirte esto, debes agradecer que no se te aniquilo y se te borro de la existencia, ahora, estas en el cuerpo de un infante humano, deberás aprender a comunicarte con ellos, ya no tienes la capacidad de aprender un lenguaje al instante, conservaras tu capacidad mental, pero se te pondrán limites, y es importante que entiendas que aquí no eres quien solías ser, aquí, seras inferior a quienes cuidaran de ti en tu infancia.

Una cosa importante, compartes la conciencia de el infante que ocupas, y es posible que quedes dormido hasta que su cerebro aprenda lo que debe aprender, después podrás usarlo, de otra manera la espera te parecerá eterna, pero es tu decisión.

Sin embargo, si algo le sucede a la conciencia de la criatura, deberás hacerte cargo de su cuerpo, y tendrás responsabilidad ante sus progenitores. Entiende que estas prisionero, olvidaras todo lo que sabes y lo que puedes hacer, pero siempre tendrás esa sensación de recordar algo mas, algo que podías hacer tan natural como respirar y que esta lejos de los humanos lograr.

Deberás por ti mismo saber por que estas aquí, y cual es tu condena, cual fue tu error y así encontraras poco a poco la salida.

Solo eso puedo decirte, así que tu decides, si seguir luchando sin objetivo alguno y sin lograr nada, o dormir hasta el día en que puedas llevar a cabo tu sentencia, y redimirte a ti mismo.

Desesperado, implore que no se fuera, pero no me escucho, así que unos días mas estuve tratando de entender, sin lograrlo, así que, decidí hacer caso a las palabras de aquella voz, dormir en aquel cuerpo, y dejarlo funcionar solo hasta que pudiera comunicarme con estos seres, sin embargo, cuando desperté, no recordaba nada, los cerebros de estas criaturas tienen serios defectos, y es difícil mantener todo ordenado.

Así que viví como viven los humanos, hasta que los sucesos empezaron a volverme loco, recordé mi nacimiento, pero cuando lo conté, nadie me creyó, ahí comprendí lo inferiores que son estos humanos, después, buscaba los lugares altos para sentirme bien, sentirme seguro, y la nostalgia me invadía en ocasiones, casi siempre en los días nublados.

Después empezaron los destellos en que recordaba como manipular la materia, tan sencillo y posible en estos cuerpos inferiores, pero tal como recordaba, al momento de querer realizarlo, mi mente se tornaba en blanco, solo me quedaba la sensación de saber que era lo que quería hacer y lo fácil que era, pero lo había olvidado por completo.

Mi frustración aumento exponencialmente, este mundo en verdad puede destruirte, y no comprendo aun como pueden ellos vivir así, sin darse cuenta de su existencia, sin comprender lo infinito del tiempo, sin comprender la eternidad, sin reconocerse en el espejo.

Aun recuerdo el día de mi nacimiento, pero no puedo recordar, la razón de mi condena, ni la razón de mi estancia en una prisión donde el hombre todo lo complica, donde la estupidez reina y todos prefieren seguir al enjambre a pensar por si mismos, y cuando quieren pensar por si mismos, solo demuestran mas estupidez.

Aun busco una respuesta en la profundidad de mi mente, aun busco la razón de mi encierro en este mundo olvidado y alejado de toda civilización.

Pero no lo recuerdo, solo recuerdo, el dia que vine a este mundo.

Septiembre…

Se acerca ya septiembre, inevitable, y se acerca el día para celebrar un año mas de la tragedia en New York, World Trade Center, ese fatídico día en que un grupo de gente inferior con odio de sobra y estupidez infinita se atrevieron a matar a miles de personas en una estúpida creencia que ni siquiera esta sustentada en su religión, de hecho, su comportamiento se consideraría como herejía.

Recuerdo ese día como si hubiera sido ayer, me sorprende que ya sean 6 años de la tragedia, y lo recuerdo porque ese día llovió como esta lloviendo el día de hoy, pero con mucha mas intensidad, se inundo el río y muchas calles quedaron bajo el agua, mi hermana no fue a la facultad, me levante a eso de las 9am, y había unos vecinos tratando de contactar a conocidos, cuando en la televisión las noticias interrumpían la noticia en curso para informar, que un avión se había estrellado en el World Trade Center, ese día, que ahora solo se refiere como el 9/11.

Solo TV Azteca estaba dando la noticia, Telerisa y su noticiero Telerancho, no se dieron cuenta del hecho hasta una hora después.

El corazón se me estaba llenando de angustia, y no pude retener las lagrimas cuando el segundo avión se estrello con la segunda torre, en vivo, una cámara estaba enfocada en ambas torres a la altura del primer estrellamiento, cuando de la nada, un segundo avión se estrella con esta segunda torre.

Vi gente saltando, saliendo por las ventanas y saltando al vacío bailando, celebrando su ultimo día en la tierra, en cierto modo burlándose de esos imbéciles que se responsabilizaron por el acto terrorista.

Se hacia un nudo en mi garganta y subí a la segunda planta para seguir la noticia ahí, y que no me vieran llorar, solo yo se la razón de mi angustia, de esa preocupación, solo yo, y luego la inmensa tranquilidad que vino días después, al saber que mi dolor había sido infundado.

Sinembargo, la sensación de dolor por esos cientos de personas que murieron en aquel 9/11 en el World Trade Center, no se apartaba, después, las interminables historias de supervivientes y los Heroes de aquel día, que perdieron la vida tratando de salvar la de otros, quienes apesar del miedo, valientemente se abalanzaron como un ejercito a rescatar a quienes pudieran salvar.

Después, la noticia de un avión que había sido secuestrado, y que se estrello en un campo vacío, estremeció a todos, y mas aun una extraña sensación recorrió mi piel al escuchar las grabaciones de quienes iban en aquel avión, las dolorosas despedidas, y el gran valor del autosacrificio al no permitir que otros fanáticos cumplieran el objetivo de matar gente inocente, sabiendo que morirían, se enfrentaron unidos a sus agresores frustrando su plan inicial.

La herida no cierra, aun no cierra.

Otra vez me equivoque.

Me equivoque nuevamente y sin darme
cuenta volví a cuidar el sendero de quien
no sabe corresponder a un alma sincera
que le entrego su calor,

en su egoísmo transparente me enrede y
volví a ser engañado por unos ojos que parecían
atardeceres en un mundo sin fronteras,
abrí mi alma a quien una vez traspaso mi corazón,

ella solo quería sentirse adorada, sentirse protegida
por alguien que vivía solo por ella, pero
sin entregar nada a cambio, siguiendo solo
su camino egoísta,

nunca quiso comprender lo que en mis
palabras susurraba, ni lo que el viento
trataba de traducir a sus oídos, atrapada
por voluntad propia,

quise librarla del mar sin ambiciones, de quien
solo ahoga la vida y destruye los sueños lamentándose
después en su innata mediocridad,
mas no quiso ser salvada,

nuevamente equivocado, nuevamente dando
en vano mis palabras, regalando sueños
a quien los deja como rocas en el camino,
solo quería mi  vida a cambio de nada,

ya no tirare mis palabras, ya no habrá lagrima alguna
para quien solo sabe recibir, volveré a levantar
el vuelo y dejare este lugar, volveré a las estrellas,
lugar que nunca debí dejar por un ser prisionero,

volare lejos, me vestiré con el fuego del sol y me
perderé en galaxias distantes, si he de encontrar
quien aprecie la sangre de mi corazón, será entonces
como esas aves que vuelan entre las estrellas y
van vestidas con soles eternos, de luz que jamás tocara
este planeta.

Sin titulo.

Ayer, ignorante, te pedi perdon
por mi ausencia y mi lejania,
estupido crei que eras sincera,
y te roge perdon por tu
soledad,

Estupidamente crei que debia
ocultarte la horribles cicatrices
que llevo en mi alma, y quise
por amor, ocultarte la cruenta
guerra que tuve que librar,

Idiota pense que era por tu bien,
sin percatarme a tiempo que jugabas
con las cartas marcadas y solo
buscabas excusa para acayar tu
conciencia, hablaste mentira
todo el tiempo,

Ayer arriesgue mi vida y
mi futuro por ti, y te di todo
de mi, cuanto pude, mi ultimo
aliento te lo entregue y no te
importo para nada pues rompiste
la amistad y el amor sin
pensarlo siquiera,

Hoy me marcho de tu vida
para siempre,  sin mirar atras,
sin mostrarte mi dolor pues
no mereces de mi mas que
mi olvido y mi desprecio,

Hoy quiero perdirte, mujer,
que si un dia se cruzan nuestras
vidas, no muestres que sabes
quien soy, ni trates que te reconozca
porque yo ignorare que existes

y la frialdad de mi trato podria herirte,

No trates de perdirme perdon
porque es ya demasiado tarde y es inutil
como una roca en un desierto, no quiero
recordarte ni quiero volver a llorar
por quien no merece ser recordada.

Sumido en la penumbra.

Agosto 6 de 2009.

Continuo con la bitácora que inicie el día 4 de agosto, ayer, no me quedo animo para nada, ese mismo día, había quedado de comer con alguien que empezaba a conocer, me costo trabajo volver a ser el hipócrita que ocultaba sus peores momentos del resto del mundo, casi no recordaba la fuerza y la energía que se requería para mostrar una sonrisa sincera y “espontanea” para que no supieran lo que estaba viviendo.

No tuve ánimos de trabajar, sentía unas ganas enormes de desahogarme, de llorar como llora la tormenta furiosa, pero fui incapaz, como incapaz fui hoy de llorar, y quería hacerlo, quería desahogar mi alma y limpiar al menos un poco mi apesadumbrado corazón, vomitar el exceso de veneno corrosivo que llevo en mi interior, que corre por mis venas.

Hoy un imbécil se atravesó a mi paso en el trafico, no tenia ánimos para discutir, pero el impertinente pelmazo se empeño en seguir insultando por un rose insignificante, “¿no eres de aquí, verdad?” me dijo, haciendo alusión a la zona que según él era de notable plusvalía, haciendo alusión a su nivel social, sin saber que esa zona fue un basurero, y las insignificantes casas demasiado incomodas.

Si, si vivo aquí, pero mas arriba -le dije, asiendo hincapié en el nivel social que esa área, mucho mas arriba que la suya representaba- sin embargo, por ser tan imbécil siguió pidiendo que me bajara del automóvil, cosa que no quería hacer, pero acercar la cara a mi ventanilla y querer ingresar me obligo a dejar sin rienda la ira que traía guardada por aquella mañana de martes de agosto, cuando aquella a quien crei mi amiga, quien tomo todo de mi, me informo que se había marchado.

Apreté el cuello de aquel pobre diablo, se sorprendió de la fuerza que tome, abrí la puerta y rompí su balance, tomando su cabeza de los cabellos, lo azote con fuerza a su propio vehículo, volví a asfixiarlo con mi mano y a amenazarlo con mi puño cerrado, se sorprendió ver en mi mirada la firme decisión de arrancarle la vida.

La próxima vez, no tendrás tanta suerte” le dije a la vez que lo azote nuevamente contra su automóvil y lo tire al piso, “lárgate y que no te vuelva a ver” le dije a la vez que le di la espalda, y subí a mi auto, nuevamente, me fui aun con ganas de haberle quitado la vida al pobre imbécil, pero luego recapacite en que el individuo no tenia culpa de lo que yo quería hacer.

Cuando volví a casa, comence a golpear las paredes, con fuerza, a patear el muro y la columna del marco de la puerta, esperando que el dolor me hiciera llorar, pero no sentí dolor, mis nudillos sangrantes manchaban la pared, y me detuve, me lave y limpie el desorden.

Nuevamente sentí el impulso de llorar al sentir la abrumadora tristeza de mi fracaso, la traición de alguien que me importaba tanto como para seguir viviendo para poder protegerla hasta mi ultimo aliento.

Pero no pude, no puedo, y el tiempo me impacienta, no tengo ánimos ni cabeza para trabajar, ni para pintar o ver a nadie mas.

Sigo esperando el tiempo de la catarsis para poder liberar mi alma del dolor, la tristeza y la ira.

Doloroso amanecer.

4 de agosto de 2009,

Hoy no fue un día de tantos, la semana pasada mi alma estuvo intranquila, angustiada, pero en mi mente había un mar de dudas, mi corazón no quería aceptarlo, o mejor dicho, no quería ver, y prefería dudar.

El teléfono me despertó de mi profundo sueño surrealista, que apenas recuerdo, demasiados clones, dolor y un escape apenas probable, sonó el teléfono nuevamente y el identificador de llamadas no reconocía el numero, por lo tanto, marco fuera de área.

Era ella, a quien vine una vez, aun herido de muerte, aun moribundo y con profundo dolor en el alma y en la mente, acudí en su ayuda, para consolarla, sin embargo, me mantuve a distancia para que no me tocara y abriera las heridas apenas cerradas una hora antes, pero le di los últimos vestigios de mi calor en una noche fría, su noche helada.

Le infundí la poca fuerza que me quedaba en mi cuerpo que se desmoronaba con mi respiración, no debí, lo se, no debí venir, pero ella me necesito, y como guerrero que soy, no pude faltar a mi juramento, aunque la vida se me acabara en ello.

Aun me duele a morir, y ella ni siquiera lo nota, no le importo, una vez que sus alas tuvieron fuerza para volar, se marcho sin decir adiós, se marcho sin mirar atrás, sin remordimientos ni dudas. Pero no fue suficiente haberme engañado, haciéndome creer que mi amistad le importo, martes 4 de agosto, otro doloroso día en la vida de un poeta guerrero que no puede morir.

“Te llame solo para decirte que me he marchado, hace días que partí y ahora vivo en otro país, quise decírtelo, pero lo olvide.”

Esta vez no se congelo mi sangre, solo sentí la saeta que atravesó mi alma precisamente a un centímetro de la ultima vez que casi acaban conmigo, y como aquella ocasión, el insoportable dolor de tener que sacarla de mi pecho atravesando mi corazón, antes que el veneno en mis venas quemara el poste dejando la punta en corazón.

Su voz, solo mostró un leve nerviosismo, no por que supiera lo que pasaría, sino que esperaba que nadie escuchara la conversación, su amante llegaría pronto, para ella fue solo un día mas, un “hola, ¡que tal!” un hasta pronto y nada mas.

No significo nada para ella, ni mi tiempo, ni el calor que le regale, ni el cariño que le mostré, mucho menos la amistad que como estúpido le di.

Ahora me despido para siempre de ella, la dejo en su feliz mundo de papel, me marcho lejos, sigo mi camino dejando negras gotas que queman el suelo a mi paso, un rastro que se confunde con simples marcas de un agijón.

Y es a mi a quien le duele esta maldita decepción, es a mi a quien hiere y infunde un insoportable y asfixiante dolor por haber dicho adiós para siempre.

¿Por que me duele a mi? si no soy yo quien traiciono y abandono a un amigo herido en el campo de batalla. ¿Sera la realidad que estoy viviendo? la que nadie puede ver, ¿sera acaso que ya no podre ser la barrera que impedía que los demonios llegaran a ella para devorarla y destrozar su vida?

¿Por que me duele a mi esta despedida, si mi alma esta muerta y mi corazon ya no existe?

Poema numero 20, Neruda.

Poema de Neruda que me llega profundo en el alma.

No es mi dolor lo que recuerdo.

Creí recuperar mi vida y
reconstruir por completo
esa metálica piel que cubría
mi cuerpo como vestidura
sin tiempo,

Pensé que el dolor que sentía
era el dolor reflejo del recuerdo
de aquellas viejas heridas que
llevo en el pecho, que no
cierran, que no sanan,

Pero al escuchar tu llanto
callado aquel día, sentí en
mi alma un duro golpe que
no esperaba, sentí mi pecho
quebrarse nuevamente en
cada lagrima tuya,

Mas no es mi dolor lo que
recordé, son tus lagrimas que
caen al suelo como perlas que
se escapan del hilo que las unía,
son tus lagrimas de decepción
lo que recuerdo,

Me dolió escuchar tu llanto,
me dolió no poder consolarte
quería desesperado juntar una a
una tus lagrimas, preciosas perlas
que no deben ser derramadas sino
atesoradas,

Mi pecho atravesado sintió
el dolor lejano que destrozo tu
ilusión como un cristal que aunque
espejismo, para ti fue real,
tan real como lo es el viento,

En mi locura, es mi sangre la
tinta con que escribe el viento,
y es en esa locura que puedo
ver caer tus lagrimas, que escondes
tras un velo de libertad a miradas
curiosas,

No recuerdo mi dolor, es tu llanto
el que ahora recuerdo, son las lagrimas
que quise como un loco recoger y
devolver el tiempo, para no verte
llorar y tan lejos,

Es tu llanto el que quise borrar,
para que no sintieras mas el dolor
que lleva tu alma, si me quedara
sangre en las venas, la cambiaría
toda por una estrella, una estrella
que te devolviera la alegría.

Arráncamela

Arráncame la humanidad Dios mío,
que el dolor de esta traición me seca
el alma rasgándola dolorosamente
desde dentro, dejándome sin esperanza,

Arráncamela del corazón, saca de ahí a quien
no supo valorar un reino de estrellas sin otra
frontera que el tiempo, cambiando mi
corazón por unas monedas de latón,

Deja Dios mío que el veneno calcine mis
venas, que tu espada caiga sobre mi
pecho y me recluya bajo el suelo que pisé,
que no quiero llorar por ella, pues no
merece una lagrima mía ni mi lealtad,

Permite que recobre el poder para
renovar mi metálica piel y el hielo
de mi corazón, la gran barrera que le
resguardaba, lo que ella divulgue será
mentira, otra vez, y no quiero escuchar más
sus palabras,

Arranca mi alma de la tierra Dios mío
deja que en un lugar frío, oscuro y
olvidado expire mi espíritu, deja que
muera cerca de ti, dejar la ciudad
en que sus pasos se cruzan con los míos
es mi única alternativa

Incinera mi alma con el veneno del
olvido padre que habitas los cielos,
ruego al cielo una legión de espadas que
mi alma destrocen por completo para
marcharme, para no verle mas,

Arráncame la vida Dios mío, arráncamela
a ella del corazón, y que tus hijos alados
envistan mi cuerpo con ira y miles de espadas,
para olvidarle, para morir, para no verle mas,

Hacia un buen rato.

Ya hacia un buen rato que no venia por estos lugares alejados de la civilización, la dañada economía que nos dejo la “epidemia” de la influenza hizo difícil el poder tomar tiempo para venir y escribir aquí.

Y luego esta la cuestión del ritmo de vida de las ciudades, vivir en una ciudad industrializada, capital de las principales empresas transnacionales y sus corporativos en México puede ser bastante estresante en ocasiones.

Para rematar esta triste situación, me entero por las noticias que muere un reconocido poeta, Mario Benedetti, una perdida para el mundo de la literatura, una rama que no es tan popular para las masas, sino para un sector especial de la humanidad.

Que lastima, si la gente leyera mas y mejor calidad, estoy seguro que habrias menos fanatismo y discriminación en este mundo.